sábado, 11 de agosto de 2018

LA BANDERA DE LOS EVREUX PRESIDE LA FIESTA MEDIEVAL

Las 25 Fiestas Medievales que se desarrollan este fin de semana en Olite/Erriberri tienen otra novedad en lo más alto del Palacio Real, donde este año especial ondea desde el primer día del mercado una gran enseña Navarra/Evreux, la bandera del reino hasta la conquista.
            La dinastía que ocupó el trono desde 1328 luce cuartelado el carbunclo de Navarra y las flores de lis francesas con la banda componada de gules y plata, armas de los descendientes de Carlos III el Noble y que mantuvo la dinastía Labrit. 
            Este año, además, se han instalado en la almenas grades estandartes con la divisa del Príncipe de Viana, lebreles, lazos triples y hojas de castaño, que siguen el trazado del mercado en el que más de 70 artesanos han instalado sus puestos.




martes, 31 de julio de 2018

EIDER ESCUDERO, SOLIDARIA DE OLITE EN GRECIA

La olitense con niños refugiados
Durante las dos últimas semanas la joven de Olite/Erriberri Eider Escudero Casanova, estudiante de Fisioterapia de 22 años, ha estado con su compañera tafallesa Ana Berruezo Lerga, en Atenas en el centro griego de atención los desplazados que gestiona la ong Sos Refugiados por el que han pasado más de 22.000 personas.
            La olitense ha vuelto más concienciada y con ganas de contar el sufrimiento de millones de migrantes que buscan en Europa la paz y el desarrollo que, por distintas causas, no hallan en su tierra. “Hemos hecho de todo, desde repartir ropa y pañales para los niños a dar clases de inglés básico, como números, abecedario o frases simples”.
            En el centro Victoria de la organización hay registradas unas 15.000 familias que buscan ayuda. “Hay de todo, sirios, iraquíes, palestinos, afganos ...”, cuenta Eider Escudero que ya piensa en preparar una conferencia en la Casa de Cultura de su pueblo para sensibilizar de la problemática a los olitenses y merindanos.
            Muchos migrantes han llegado a Grecia desde Turquía después de cruzar el Egeo y arriesgar la vida en mitad del mar. Desde que los estados cerraron las fronteras muchos han quedado retenidos en Grecia. Llevan meses e incluso años esperando legalizar el asilo, sin más apoyo que el que prestan voluntarios como Eider y Ana. “Teníamos que hacer algo, no podíamos seguir sentados en el sofá”.









martes, 24 de julio de 2018

OLITE Y LA CORTE "NAVARRIZADA" DE CARLOS III

Baja Navarra, Ultrapuertos o Tierra de Vascos fue la misma denominación para señalar en la Edad Media a la porción del reino que estaba al otro lado del Pirineo, actualmente en el estado francés, y origen de una nobleza que prácticamente colonizó la Corte de Olite en el momento de su mayor esplendor (S.XV), cuando el rey Carlos III el Noble “bajonavarrizó” el hostal y triplicó su presencia en el Palacio Real.
            El historiador y sociólogo del Archivo General de Navarra Peio Monteano defiende esta tesis un capítulo muy interesante del libro recién publicado “De Engracia a Garazi. El misterio de los nombres en Navarra”, que ha impulsado la cátedra de Lengua y Cultura Vasca de la Universidad de Navarra, junto al Gobierno navarro y la editorial Thomson Reuters-Aranzadi. 
Monteano en Olite
          
El trabajo en el que Monteano analiza, entre otros aspectos, “La corte de Olite (1416)” indaga en la huella dejada por esta población y el empleo de sus apellidos como indicadores del origen geográfico de sus poseedores.
            El investigador, que también avanzó en la misma línea en la presentación de la Carta de Matxin Zalba realizada en la Casa de Cultura olitense, se centra en este libro en el grupo de nobles más cercano al rey, una aristocracia que le sirve y a la que se encomienda su seguridad. Son personas que llegaron a Olite muy jóvenes, procedentes de lugares netamente euskaldunes, para iniciar una carrera de ascenso en el séquito real como pajes, donceles y doncellas, escuderos y para, al final, ser nombrados caballeros o damas de honor.
Mapa de la Baja Navarra o Tierra de Vascos
            El historiador resalta que hasta 1384, la corte está plagada de franceses pero, progresivamente, Carlos III fue navarrizando su hostal en un proceso que se aceleró a partir de 1441, cuando regresó de París para instalarse prácticamente ya en Olite. En el departamento de escudería, el más numeroso, había un centenar de sirvientes que cobraban directamente un sueldo del monarca y cuyo apellido (tres de cada cuatro lo toman de su tierra de origen) “son sin duda vascos ... aproximadamente  dos tercio de ellos proceden de localidades que se sitúan en la Baja Navarra y en la Montaña”.
            Llama especialmente la atención que, además, la población de Ultrapuertos era aproximadamente el 10% del Reino, mientras que en la corte olitense, en cambio, “casi triplica ese porcentaje”. “La más altas dignidades, los caballeros, son casi todos ultrapirenaicos (linajes de Agramont, Lacarra, Ezpeleta, Mauleón, Echauz). Lo mismo ocurre con los escuderos de honor, ujieres, sargentos, donceles y hasta los mozos de establo...”, revela el historiador villavés.
            La población bajonavarra de la época era, en gran porcentaje, de condición noble y dedicación militar. Muchos hijos segundones de estas familias terminaron entroncando en el sur, en la Alta Navarra. De Garazi, por ejemplo, procedían los Ansa o los Lacarra. Del cercano Baigorri, los Echauz y Lizarazu; de Orzaize los Arizmendi y los Garros, etc ...
           A partir del siglo XVI, tras la conquista de Navarra y no solo en Olite, el origen social de quienes se asientan es más humilde. Abundan pastores, tejeros, carpinteros y otros oficios manuales. Monteano establece una tabla con los apellidos de allende los Pirineos que aún hoy permanecen. El más común es Sola, derivado del Soule francés o el Zuberoa vasco. Similar en abundancia, y con denominación comarcal, es Armendáriz, de Armendaritze en la Baja Navarra, le siguen la dos versiones el valle de Ortzaize (Osses en francés) Osés y Urzáiz. Lo mismo que los apellidos Irisarri y Yoldi (de Iholdi). Otros frecuentes son Baigorri, Arbeloa, Mauleón, Izura, Ostíbar, Landíbar o Agramont.
            El investigador también analiza los apellidos que tiene origen en pueblos de Ultrapuertos y que, además, ofrecen reflejo en el sur: Suescun (de Suhuskune), Chivite ( de Zibitze), Ibarrola, Gárate, Garro, Alzuela, Jaso Gárriz, Pagola, Azparren, Ezpeleta o Sorbet. Finalmente, encuentra apellidos “ambivalentes”, con presencia a un lado y otro de la muga, como Huarte, Iriberri, Zabalza, Azcárate, Beorlegui, Lasa, Casanova o Donázar. Más de 25.000 paisanos llevan todavía hoy estos apellidos de raíz bajonavarra.

sábado, 9 de junio de 2018

LA "PIEDRA ROSETA" DEL EUSKERA Y LA CORTE DE OLITE

Monteano con la concejala de Cultura
La Administración del Reino de Navarra estuvo en la Edad Media en manos de altos funcionarios plurilingües que dominaban, entre otros idiomas, el romance y el euskera y desde, por ejemplo, la corte del Palacio Real de Olite impartían órdenes fiscales y de otro signo, como atestigua la “Piedra Roseta del euskera”, la Carta de Matxin Zalba que presentó en la Casa de Cultura el historiador del Archivo General de Navarra Peio Monteano.
Mikel Arregi, de Euskarabidea, y Aritz Oatzu
          
El director de Euskarabidea, el Instituto Navarro del Euskera, Mikel Arregi; el responsable de la editorial Mintzoa que ha reproducido el documento del año 1416, Aritz Otazu; y la concejal de Cultura del Ayuntamiento, Maite Garbayo, fueron otras personalidades que el viernes acompañaron la presentación y una explicación de la exposición “Navarrorum” de la que también es comisario Monteano y que, en el marco del programa del Día del Euskera, se puede ver hasta el día 24 en la Sala de Exposiciones.
Visita a la muestra "Navarrorum"
          
En la presentación de la Carta de Matxin Zalba el investigador fue pródigo en datos siempre centrados en la utilización generalizada del euskera en Navarra y, también, con relevantes novedades en la Merindad de Olite. Por ejemplo, el historiador explicó que los protagonistas de la carta eran Matxin Zalba (1390-1446), pamplonés que trabajó como secretario en el Palacio Real olitense para los monarcas Carlos III, Blanca de Navarra y el Príncipe de Viana.
            Su interlocutor fue Martín de San Martín, Martiko, (1390-1429), un clérigo encargado de las finanzas del tesoro real que llegó a ser abad de San Martín de Unx, villa vecina de Olite donde tenía propiedades y tributaba.
            En el documento ambos funcionarios intercambian información sobre unos impuestos recabados en San Juan de Pie de Puerto y emplean el euskara para, precisamente, detallar los datos más comprometidos, tarea en la que también mediará después el tafallés Miguel Papón.
El historiador con el facsimil de la Carta de Zalba
            Peio Monteano explicó que el euskera, que era una lengua hablada pero no escrita, ni mucho menos fue ajeno a la Corte olitense donde, al menos, lo conocía un tercio de la nobleza que procedían de la Baja Navarra más los escuderos de estas tierras que acompañaban. La Carta de Matxin Zalba, un documento “humilde pero muy rico”, confirma que la legua vasca también era utilizada por la elite y no solo por el estrato social más humilde. Se trata, además, del “documento escrito más extenso en euskera antes de la aparición de la imprenta”.
            El también autor de “El iceberg navarro” (Pamiela) destacó, además, que el hallazgo de la carta rompe tópicos como el que el euskera era una lengua que no se podía escribir, revela que estaba muy viva en esa época y que valía, por ejemplo, para establecer una comunicación financiera en un dialecto navarro muy similar al batua actual.
Monteano en la explicación del documento
          
Monteano destacó la importancia del Reino como eje vertebrador de un euskera hablado también por las altas esferas del poder, por tanto prestigiado, y en el siglo XV con una muga lingüística cercana a la línea del ríos Aragón, con nuevos hallazgos documentales como las pechas en euskera de Murillo el Fruto, en la raya de las Bardenas, y nuevos testimonios que investiga y publicará próximamente como el que avanzó de unos guardas de campo de Ujué que interpelan, en euskera, por unas armas a unos vecinos de Pitillas.
            Monteano se mostró esperanzado en que la huella del euskara más meriodinal cada vez se hará más patente con nuevas aportaciones documentales que reafirmarán el protagonismo nuclear de Navarra como faro difusor de la lengua vasca en la Edad Media y siglos posteriores.

martes, 17 de abril de 2018

POMPA Y FUNERALES REGIOS EN SAN FRANCISCO DE OLITE

Tumba de la dama de Mauleón en los franciscanos
La iglesia de San Francisco de Olite acogió en el siglo XV, con gran pompa y esplendor, algunos de los funerales de los hijos de los reyes de Navarra, que después de velados con medio millar de cirios y antorchas en una capilla cubierta con sedas negras eran trasportados en andas hasta la catedral de Pamplona por un cortejo que podía superar las 200 personas y que recorría los 40 kilómetros de distancia en una jornada.
            Si bien el rey Carlos III el Noble y su esposa Leonor fueron honrados a su muerte en la iglesia de Santa María la Real cercana al Palacio, en 1425 y 1415, respectivamente, la iglesia y el convento de los frailes franciscanos, cerrados desde 2014, tuvieron también una gran relevancia para la familia real y prueba de ello es que acogieron los cuerpos de algunas princesas nada más morir, tal y como ha contado en distintos trabajos de investigación la historiadora estellesa Merche Osés Urricelqui.
Sepulcro situado a la entrada de la iglesia olitense
            Estas imponentes ceremonias de duelo se organizaban en torno a un túmulo o capilla en la que se instalaba el cuerpo cubierto con telas negras de calidad adquiridas en Londres, Bristol o Lovaina, según las huellas dejadas en las cuentas reales. Las habitaciones del castillo también se revestían de luto y para el duelo la familia adquiría ropa confeccionada con paño oscuro.
            Uno de los majestuosos funerales que documenta Osés en San Francisco fue el de la infanta María, que murió en Olite el mediodía del miércoles 6 de enero de 1406. Su padre Carlos III estaba ausente en Francia y la reina Leonor, lugarteniente del reino, se hizo cargo de la ceremonia.
            María fue velada toda la noche en la iglesia de los frailes. Su cuerpo se introdujo en un ataúd de pino cubierto con un paño negro sobre el que había una gran cruz blanca. “Esa noche se colocaron 60 antorchas, 402 cirios y una gran cantidad de velas ....”. Al día siguiente, el cadáver fue llevado en andas hasta la capital navarra por un séquito de más de 220 acompañantes, lo más granado del reino, como su hermano bastardo Leonel, el Mariscal de Navarra y otros nobles y clérigos como el señor de Gurrea, Beltrán de Lacarra, Pedro Arnaldo de Garro o el prior de San Juan de Jerusalén.
Juana la Loca de Castilla ante el féretros de su marido
            Ya en Pamplona, el viernes 8 de enero, María fue enterrada en una capilla situada en el coro de la catedral, decorada con el escudo de armas de Carlos III de Evreux.
            Una segunda ceremonia real documentada también en San Francisco de Olite fue la de las honras fúnebres por la hija primogénita de los reyes, la infanta Juana, que murió en julio de 1413. La también condesa de Foix fue velada en un acto en el que también se recordó a otros caballeros que había desaparecido recientemente, como Pierres de Navarra, conde de Mortain y hermano del rey; así como a Pero Sanz y a Pierres Duhalde.
            Las crónicas cuentan que se tiñeron telas de luto para adornar la capilla con distintos escudos y paños de oro. La Casa Real también adquirió velas y cirios de distintos tamaños y 100 capellanes cantaron misas el día de las honras fúnebres.
            Además, los clérigos de Olite recibieron un donativo y hubo limosnas para “40 pobres vestidos de negro con capirotes de luto que llevaban velas”. El sacristán de San Francisco portó una cruz y aquel día tocaron todas las campanas de las iglesias del pueblo en recuerdo de la princesa muerta. Los cuantiosos gastos sumaron 804 libras.
            La iglesia de San Francisco mantiene hoy distintos sarcófagos en los que fueron enterrados miembros de la nobleza navarra, como el de una dama de la familia Mauleón ubicado cerca del altar principal o varios a la entrada del templo junto a la figura del arcángel San Miguel.

Óleo de Francisco Pradilla que recrea el entierro de Felipe el Hermoso


jueves, 5 de abril de 2018

EFECTO MASTERCHEF EN OLITE

El departamento de Turismo del Gobierno de Navarra, y el Ayuntamiento de Olite/Erriberri todavía más, esperan que el retorno de la grabación del programa del TVE MasterChef que se ha realizado esta semana se traduzca en una difusión positiva de la localidad gracias a un concurso de gran audiencia en el Estado que, posiblemente, se emitirá a finales de junio o principios de julio como capítulo de la semifinal de su sexta temporada.

            Más de cien vecinos intervinieron el martes y, sobre todo, el miércoles en la filmación, en la que se vieron muy involucrados voluntarios del grupo que organiza las Fiestas Medievales de agosto que encarnaron, con sus vestidos de época, a los protagonistas de un banquete medieval que degustó la comida preparada por los concursantes.
            Además, en la mesa instalada en el Salón del Rey se sentaron la directora de Turismo, Maitena Ezkutari; los alcaldes de Olite/Erriberri, Andoni Lacarra; Tafalla, Arturo Goldaracena, y Estella/Lizarra, Koldo Leoz, así como las concejalas de Cultura de Pamplona/Iruña y Olite/Erriberri, Maider Beloki y Maite Garbayo, o el concejal de Turismo de la ciudad, Alejandro Antoñanzas, entre otros. También hubo una amplia representación de la hostelería navarra, los consejos reguladores y otros personajes.
            Los voluntarios, en su mayoría, participaron en la recreación de un mercado situado delante de la puerta del Palacio en el que se surtieron de productos típicamente navarros los conocidos presentadores del concurso de cocina  Jordi Cruz y Pepe Rodríguez, que junto a Samantha Vallejo-Nájera llevan el peso de la nueva edición de MasterChef.
            Los concursantes llegaron el mismo miércoles y ocuparon las cocinas instaladas en el interior del castillo, en la terraza situada entre la torre de los Cuatro Vientos y la Atalaya. La productora Shine Iberia, con la que mantiene contacto el relaciones Julio Ayesa, realizó el trabajo de infraestructura y agradeció la colaboración del vecindario.





viernes, 16 de marzo de 2018

TEODORO CIERRA EL CÍRCULO

Esteban con  los restos hallados en Undaniz
El pastor de Olite/Erriberri Teodoro Esteban Allo, de 85 años, cerró el viernes un camino que comenzó a andar hace más de 70 en la localidad de Urdaniz, cerca de la prisión del monte Ezkaba, cuando le contaron que había una fosa con tres republicanos asesinados en un terreno en el que no podían pastar sus ovejas. Esteban escribió aquella historia, señaló hace una década el lugar en un mapa y persistió y persistió hasta que ahora el Gobierno de Navarra, a través de la Sociedad Aranzadi, ha exhumado los restos donde marcó el anciano. El pastor ha cerrado un círculo y se ha convertido en un ejemplo de 10 para todo aquel que todavía conozca alguna información y se anime, por fin, a divulgarla, porque todavía hay en Navarra más de mil personas abandonadas en las cunetas esperando algún Teodoro.
             El equipo de Aranzadi que capitanean los antropólogos Paco Etxeberria y Lourdes Herrasti abrió la fosa justo en el lugar indicado por Esteban y en un terreno casi pantanoso donde gente del concejo de Urdaniz, como Joseba Gutiérrez Vierge y de la asociación memorialista Txinparta, llevaban tiempo indagando. Etxeberria contó a Teodoro a pie de fosa cómo estaban posicionados los tres cuerpos, unas explicaciones que siguieron atentos familiares de presos del Fuerte San Cristóbal llegados desde Asturias, alumnos de la ikastola San Fermín y muchos medios de comunicación.
          Josemi Gastón, responsable de Memoria Histórica del Gobierno de Navarra, acudió, primero, con parte de la delegación de representantes de comunidades autónomas que se han reunido dos días en Pamplona/Iruña, por vez primera, para coordinar actuaciones que no impulsa el Gobierno central. Después fue Álvaro Baraibar, director de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, el que se acercó con  el resto de los delegados, que intervinieron también para apoyar los trabajos de coordinación, por ejemplo, en identificación a través de datos cruzados de ADN de víctimas y familiares.
Representantes de las comunidades autónomas
            En la fosa, tal y como contó repetidas veces el anciano, había cuerpos de tres varones jóvenes asesinados de un tiro en la cabeza. Entre los huesos se apreciaban, a simple vista, botones de camisa, hebillas, restos de cremalleras, un lápiz, un cepillo de dientes, una lendrera, suelas de calzado y partes de una txapela. Todo fue retirado con escrupulosa delicadeza por técnicos y voluntarios de Aranzadi para ser analizados y, en lo posible, intentar identificar a los allí asesinados hace más de 80 años.
              Por su parte, Koldo Pla ha querido destacar a El Olitense el papel de Txinparta en la actuación de Urdaniz, en la labor de señalar la fosa, contactar con los vecinos y los alumnos del instituto Askatasuna parara que asistieran a la exhumación.

El forense Paco Etxeberria escucha las explicaciones del pastor